De Luján a los Cárpatos: El histórico traslado que marca el fin del cautiverio para los grandes predadores
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LUJÁN / BULGARIA – En una de las misiones de rescate de fauna silvestre más complejas de la década, los osos pardos Gordo y Florencia y la tigresa Flora han completado su viaje hacia la libertad. Tras años de vivir en condiciones precarias en el clausurado zoológico de Luján, los animales fueron trasladados bajo estrictos protocolos internacionales de bienestar animal hacia santuarios de alta complejidad en Europa.
El operativo, que involucró aviones de carga especialmente acondicionados y un equipo de veterinarios de la organización global Four Paws, representa un cambio de paradigma en la gestión de fauna en Argentina. Los osos ya se encuentran en el santuario de Belitsa, en Bulgaria, un espacio de 12 hectáreas de bosque natural donde podrán hibernar por primera vez en sus vidas. Por su parte, la tigresa Flora fue recibida en el centro FELIDA, en los Países Bajos, especializado en felinos que sufrieron traumas físicos y psicológicos en cautiverio.
Este hito no es solo un rescate individual; es un mensaje potente sobre la necesidad de reconvertir los antiguos zoológicos en centros de rescate y rehabilitación. La logística de este traslado demuestra que, con voluntad política y cooperación internacional, es posible reparar el daño causado por el tráfico y la exhibición comercial de animales silvestres.


